Nokia e Intel: matrimonio de conveniencia
Dos líderes constantemente amenazados que se juntan para sobrellevar el futuro juntos. Por un lado Intel, líder indiscutible en el segmento de la computación que sin embargo actualmente tiene una gran competencia en el segmento de los dispositivos ultra móviles: Nvidia y su estrategia ION, AMD con Neo, y hasta Via Technologies, que lanzó su procesador Nano para este tipo de dispositivos (todos ellos basados en arquitectura x86). Junto a esto, Qualcomm y su plataforma Snapdragon (basada en arquitectura ARM) han adquirido gran notoriedad en el último año también.
Por otra parte Nokia, marca de prestigio donde las haya, líder mundial con su plataforma Symbian, al que en los últimos años le ha salido fuerte competencia, entre los que más destacan podríamos nombrar al iPhone, a la nueva generación de dispositivos Android o a RIM y su Blackberry, que están subiendo como la espuma en poco tiempo.
Así las cosas no es de extrañar que se hayan dado cuenta de que ambos tienen muchas cosas en común y que, ya puestos a pasar el calvario, mejor pasarlo juntos, a ver si se pueden ayudar mutuamente. Este es, someramente, el contexto en el cuál ambas firmas han anunciado un acuerdo de colaboración conjunta a largo plazo, que les permitirá ser más competitivos en el futuro, sobre todo en el terreno de los dispositivos ultra portátiles. Las bases de este acuerdo persiguen “crear un nuevo tipo de dispositivo que quepa en un bolsillo, con acceso a las aplicaciones servicios de última generación y que esté constantemente conectado”.
Para ello ambas compañías se asientan en tres principios fundamentales de colaboración. El primero de ellos es extender la plataforma x86, letmotiv de Intel en todos los terrenos (desde los servidores Xeon hasta los procesadores Atom cuentan con ella). En este sentido, Intel y Nokia pondrán a trabajar a “varias de las mejores mentes del mundo” con el fin de mejorar esta plataforma y hacerla más apta para las demandas del futuro.Por otra parte, con el fin de mejorar las comunicaciones (que es uno de los puntos fuertes de la firma finlandesa), Intel va a integrar en sus futuros productos la conectividad HSPA/3G de Nokia, que complementará la oferta de conexiones WiFi o Bluetooth, por ejemplo, construyendo así terminales bajo la iniciativa “siempre conectado”.Por último, el tercero de los pilares acordados es el compromiso con los sistemas de código abierto. En este sentido, ambas firmas centrarán sus investigaciones en Moblin y Maemo, sistemas operativos basados en Linux, cuyos resultados se plasmarán en los nuevos dispositivos que resulten de su colaboración conjunta (¿qué pensará Microsoft de todo esto?).
Nokia diversifica sus intereses
Está claro que con este acuerdo tanto Intel como Nokia dan un golpe de efecto, aunque, si por cualquier circunstancia algo saliera mal, Nokia tiene guardada una bala en la recámara, ya que, además de esta alianza, el gigante finlandés ya anunció durante la última edición de Mobile World Congress, que se celebró en Barcelona el pasado mes de febrero, que colaboraría con Qualcomm (con quien tuve serias disputas en el pasado) en el desarrollo de dispositivos ultra móviles dirigidos para el mercado norteamericano. Por lo tanto, podríamos decir que Nokia juega de local tanto en x86 como en ARM, por lo que habrá que estar atentos a futuros movimientos.